17/04/2018
Parece que el tema de la religión que profesan los candidatos a la Presidencia de la República, a diferencia de otras elecciones, tendrá un papel relevante. Andrés Manuel López Obrador ha señalado que es cristiano —se comenta que evangélico—, lo que incluso lo uniría con el partido al que va coaligado, el PES, mismo que tiene una fuerte base evangélica.
Javier Tejado Dondé, es abogado por el ITAM; maestro en Relaciones Internacionales por la Universidad de Fletcher School y, maestro en Derecho por la Universidad de Yale. Ha sido colaborador de las..
Ricardo Anaya, el aspirante del PAN-PRD-MC ha señalado en entrevista con el diario El País que es “aconfesional”, mientras que José Antonio Meade es católico y practicante. De hecho, en su plataforma digital aparece una foto de él, con su esposa, Juana Cuevas, justo en el momento en que en la ceremonia religiosa de su matrimonio son “lazados”. Por donde se le vea, no es menor que esa sea la foto del candidato priísta para reseñar su vida familiar: es romper con décadas de tradiciones de no mezclar religión y política.
Otras señales del PRI para con las iglesias, particularmente la católica, es que en su plataforma nacional se habla de la “vida familiar” y aún mas claro, en la campaña del PRI en la CDMX, se establece un apartado “Familia y Valores” en el que se despliega: “Vamos a recuperar los valores familiares para reorientar las acciones de la administración de la Ciudad…” y “El eje de gobierno será la defensa de la vida y la protección de las familias…”. Todo un cambio con respecto a la ideología por la que las izquierdas han venido pugnado y que las ha enfrentado con la iglesia católica.
Pero la propuesta de cambio más importante, hasta ahora, viene desde la Cámara de Diputados, en donde varios legisladores del PRI, señaladamente su coordinador parlamentario, Carlos Iriarte, presentaron modificaciones a la Ley de Asociaciones Religiosas. Esta es la ley que regula lo que pueden y no hacer las iglesias en México. El jueves pasado, sin subir a la tribuna y solamente mediante el registro de la iniciativa en la Gaceta Parlamentaria, se presentaron decenas de cambios.
Desde un punto de vista legal, los cambios propuestos son los más relevantes desde que en 1992 el presidente Carlos Salinas publicó la Ley de Asociaciones Religiosas. Pero dado todo el trasfondo y lo que ahora se permitiría hacer a las iglesias, lo presentado el jueves representa una nueva relación del Estado mexicano con las iglesias, desde la época de Benito Juárez.
La iniciativa propone los siguientes cambios (actividades que están hoy en día, todas prohibidas):
*Poder hacer manifestaciones para expresar creencias y con fines religiosos.
*Derecho a ejercer la objeción de conciencia.
*Poder adquirir bienes inmuebles sin el visto bueno de la Secretaría de Gobernación.
*Derecho a controlar y operar medios masivos de comunicación (revistas y periódicos).
*Poder ser titular y operar estaciones de radio y televisión, así como concesiones de telecomunicaciones.
*Derecho a contribuir (abiertamente) con dinero al sostenimiento de asociaciones religiosas.